La contaminación ambiental producto de los gases tóxicos es uno de los problemas que aborda la humanidad desde tiempos remotos, bien sea, producto de la misma atmósfera en donde vivimos, o por las innumerables invenciones del hombre para crear un lugar mejor donde vivir y optimizar cada día la calidad de vida.

Lamentablemente, el hombre en la búsqueda de su área de confort, ha creado altos contaminantes que colocan en riesgo la salud de la especie humana.  Otra fatal consecuencia de esas inveciones, es la destrucción del medio ambiente, cuyo resultado ha desecandenado la muerte de muchos seres vivos.

Los gases tóxicos

De todos los elementos contaminantes, los gases tóxicos constituyen una fuente de alarma que hay que considerar en ciertos espacios donde nos desenvolvemos cotidianamente. Podemos encontrarlos en un simple paseo, como los gases emanados por volcanes y aguas termales.

En nuestro lugar de  trabajo también podemos encontrar estos gases. Tal es el caso de empresas que requieren en sus procesos utilizar químicos muy contaminantes.  Más comúnmente los encontramos en nuestros hogares, cuando usamos productos para la limpieza.

¿Cuando son peligrosos los gases tóxicos?

En grandes concentraciones, o mejor explicado, en concentraciones mayores a las cantidades permisibles, estos se convierten en un peligro inminente para la salud. Por lo tanto, reconocerlos en necesario para salvar nuestras vidas.

Cómo se clasifican los Gases Tóxicos

los gases toxicos mujer en un laboratorio

Clasificar estos gases nos ayudará a entender mejor su complejidad, en cuanto a qué nos enfrentamos cuando estamos ante la presencia de estos vapores. Esto obedece a que cada uno ocasiona una serie de síntomas y molestias que alteran nuestro organismo.

Ahora bien, en función al uso y sus consecuencias a nuestra salud, estos gases se dividen en:

1.- Asfixiantes

Cuando el gas produce un desplazamiento de las moléculas de oxigeno, impidiendo que éste llegue a las células causando dificultad para respirar, estamos ante la presencia de un gas asfixiante.
La concentración de oxigeno en el aire es de un 21%. A medida que este porcentaje disminuye por la acción del gas, será más difícil poder respirar.
Entre los más comunes puedo mencionar: butano, metano, argón, helio, CO.

2.-  Irritantes

Son aquellos que al ser inhalados en altas concentraciones producen lesiones a nivel de las mucosas aéreas, es decir, afectan al sistema respiratorio. Las personas alérgicas (con rinitis) o que estén pasando por enfermedades pulmonares de tipo crónica o aguda, serán más vulnerables a estos gases.

Ejemplo de estos gases:

  • El Amoniaco muy frecuentemente encontrados en los tintes para el cabello.
  • El Formaldehído es un químico que se utiliza como fungicida, germicida y desinfectante.
  • Cloro y clorados como el hipoclorito que son usados como blanqueadores y desinfectantes.
    El cloro al  ser mezclado con otros productos como detergentes u otros limpiadores, libera un gas con olor bastante desagradable y suele ser muy irritante.

Puedo citar con más detalle los siguientes gases tóxicos:

  • El Flúor es un gas que está presente en el petróleo, insecticidas, elaboración de cerveza, aluminio, pasta dental, entre otros.
  • El  Sulfuro de hidrógeno es muy útil actualmente en la actividad agrícola, pruebas de laboratorios, en procesos industriales del mecanizado y metales.
  • El ozono, se asocia al uso de las fotocopiadoras.
  • El bromuro muy utilizado en los desinfectantes y por último el Fosfógeno presente en colorantes, metales, insecticida y fármacos.

¿Cómo se detectan los Gases Tóxicos?

La detección de estos vapores tóxicos como ya había explicado anteriormente es imprescindible. Estos pueden identificarse se manera natural, ya que algunos poseen un olor característico. Pero la pregunta es ¿podemos confiarnos en nuestros sentidos para identificarlos? La respuesta es simple: no

Algunos de estos vapores tóxicos no poseen olor, por lo que debemos recurrir a otros métodos como los detectores de gases. Estos están diseñados para determinar a qué concentración se encuentra el gas y así tomar las medidas preventivas al caso. Este sensor de gases reflejará el nivel de concentración en el aire, cuya unidad de medida es en ppm (partículas por millón ó partes por millón).

Los detectores de gases tóxicos se pueden encontrar en dos versiones: portátiles  y fijos.

Los fijos están colocados directamente sobre techos y paredes de edificios e industrias, de ésta manera dará la alarma ante cualquier escape de gas imprevisto en un momento determinado.

Los detectores portátiles son muy ventajosos, ya que al igual que los fijos pueden utilizarse en las industrias, con la singular diferencia de poder ser trasladados  a cualquier lugar. Específicamente es muy útil en los espacios confinados, donde la atmósfera es muy cambiante. En resumen, los detectores de gases nos adevtirán a tiempo de una situación de peligro para reguardar nuestra vida.

Consecuencias de inhalar estos gases tóxicos

mascarillas contra gases tóxicos

Nuestra salud se verá afectada  en mayor ó menor grado dependiendo  de dos factores: la concentración del gas en el aire y el tiempo de exposición.

Entre los gases más letales puedo indicar el monóxido de carbono (CO) y el sulfuro de hidrógeno (H2S).

¿Cuál es el más peligroso?, vale la pena destacar que cada gas tiene la propiedad de causar daños. Unos son más perjudiciales que otros, dada la característica de ser irritante o asfixiante. ¿Cuáles son esos síntomas?, los explicaré con detalle a continuación:

Los gases asfixiantes causan diversas reacciones en nuestro organismo, incluso la muerte.

Efectos causados por los gases asfixiantes

Algunos de sus síntomas son: visión borrosa, dolor de cabeza o cefalea, mareos, vértigo, aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria, euforia, pérdida de la conciencia y disnea.

También, puede generar la muerte a muy pocos minutos de haber aspirado alguno de estos gases.

Unos de los gases asfixiantes más letales es el monóxido de carbono (CO), el cual tiene la particularidad de ser incoloro e inodoro y pues, al carecer de olor no es posible percatarse del peligro.

Adicionalmente, tiene la propiedad de ser afín con la hemoglobina. Según estudios es 200 veces mayor a la compatibilidad que tiene con el oxigeno, por lo tanto, lo reemplaza impidiendo así el proceso celular de intercambio de oxigeno.

Otro gas asfixiante con olor pero un poco más agradable es el cianuro. Este huele a castañas o al menos es semejante a ésta. No obstante, es extremadamente peligroso, ya que suele inducir a un paro cardiorrespiratorio casi de manera instantánea.

Efectos causados por los gases Irritantes

La exposición a gases irritantes incide directamente en las vías respiratorias, afectando bronquios y alvéolos.

Entre los síntomas se destacan: lagrimeo, estornudos, tos seca, disfonía bronco espasmos, taquicardia, sudoración y palidez. La inhalación prolongada favorecerá enfermedades como neumonías y edema pulmonar.

Unos de los gases irritantes más peligrosos es el sulfuro de hidrógeno (H2S). Al principio tiene un olor característico a huevos podridos, siendo ésta una señal de alerta para abandonar de inmediato el lugar donde nos encontremos.

En un primer instante ese será el olor que percibiremos. Sin embargo, al cabo de unos segundos este olor desaparecerá, pero no porque el gas ya no esté presente. Simplemente, lo que sucede es  que este vapor tiene la facultad de neutralizar nuestro olfato. Aunque no lo podamos oler, lo seguimos aspirando, por lo que el riesgo de intoxicación aumenta sin darnos cuenta.

¿Qué hacer ante la presencia de Gases Tóxicos?

Ante la presencia de gases tóxicos, las medidas preventivas pueden salvar nuestra vida. En todos los casos hay que evacuar el área y suministrar oxigeno de ser necesario.

En el sitio de trabajo es importante cumplir con las medidas de seguridad. Se debe utilizar protección respiratoria adecuada. Muy importante, tener a disposición un detector de gases portátil para determinar a qué niveles estamos expuestos. Previamente, es preciso comprobar que se encuentre en buen estado para evitar lecturas erróneas.

Monitorear constantemente el área de trabajo. De esta forma se verifica que no hayan fugas de gases tóxicos o que los niveles de toxicidad estén controlados. Esto debe realizarse antes y después de ejecutar cualquier actividad. Aplica también para los espacios confinados.

Es necesario estar capacitados en cuanto a cuáles son los niveles permitidos para permanecer en un sitio determinado en función al gas que esté presente.

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Avatar

    Felicitaciones por la pagina me gusta…bravo!!.
    Nota: soy el chico que tiene una página igual a la tuya y esta de primero en Google con casi todos sus artículos escritos sobre medicina natural te deseo mucho éxitos hermano…..un cordial saludo de luz positiva. enzo volo.

  2. Avatar

    Hola Enzo! Muchas gracias!
    Un saludo igual

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